
La Unión Social de Empresarios de México (USEM) es una asociación civil fundada en 1957 que impulsa un liderazgo empresarial inspirado en el Pensamiento Social Cristiano.
Promovemos empresas donde la persona es el centro, formando empresarios comprometidos con el bien común, la responsabilidad social y la construcción de una sociedad más justa, fraterna y sostenible.
Actualmente, contamos con presencia en más de 15 estados de México y más de 17 asociaciones locales.


Transformar el Mundo del Trabajo a la luz del Pensamiento Social Cristiano, mediante la unión, formación y acompañamiento de los dirigentes de empresa y líderes sociales, para construir una sociedad incluyente y sostenible, digna del ser humano.

Transformar el Mundo del Trabajo a la luz del Pensamiento Social Cristiano, mediante la unión, formación y acompañamiento de los dirigentes de empresa y líderes sociales, para construir una sociedad incluyente y sostenible, digna del ser humano.

La índole social del hombre demuestra que el desarrollo de la persona humana y el crecimiento de la propia sociedad están mutuamente condicionados.
Porque el principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones sociales es y debe ser la persona humana, la cual, por su misma naturaleza, tiene absoluta necesidad de la vida social. La vida social no es, pues, para el hombre sobrecarga accidental.

Es el principio por el que las entidades mayores deben dejar actuar a las menores en lo que les compete, ayudarlas para que lo hagan cada vez mejor y suplirlas temporalmente si no pueden hacerlo.
(Complementariedad escalonada)

Es el conjunto de condiciones de la vida social que permiten y favorecen el desarrollo de los seres humanos, miembros de la sociedad.

Es la vinculación e interdependencia recíproca de las personas para la realización convergente del Bien Común.

Es el hábito permanente de la voluntad de darle a cada quien lo que le corresponde por naturaleza y por ley civil.

(Respeto a su Dignidad)
Es un ser inteligente, con voluntad libre, sujeto de derechos y deberes, con destino trascendente y, por lo tanto, dignidad eminente. Es el origen, centro y fin de toda vida social y económica.

Es la Facultad de mandar según la recta razón, sólo se ejerce legítimamente si es un medio que busca el Bien Común, y si para alcanzarlo emplea medios moralmente lícitos. Por las deficiencias existenciales, es necesaria la autoridad; por tanto, no es privilegio sino servicio.

Los Bienes están destinados para uso de todos los hombres. Sin embargo, la propiedad privada es también un derecho, que tiene la función de contribuir al sostenimiento y al desarrollo del hombre, ya que por su misma naturaleza tiene una hipoteca social.

Es la fiabilidad mutua entre personas. Nace del conocimiento y aprecio del comportamiento responsable de cada una de ellas. Se adquiere con la verdad de sus ideas y fácilmente se pierde con la incongruencia entre lo que se dice y lo que se hace.